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Primero roban los negocios sin cámaras

Primero roban los negocios sin cámaras

En la mayoría de los países a nivel mundial, la videovigilancia pública es una de las principales herramientas para monitorear los movimientos y acontecimientos que ocurren en las calles, y con ello, prevenir y detectar delitos como robos, asaltos, e incluso secuestros y homicidios.

A nivel privado, las cámaras son también excelentes aliadas de comerciantes, restauranteros y prácticamente cualquier pequeño, mediano y grande empresario que desea reducir el robo hormiga durante sus operaciones, y por supuesto, evitar atracos en sus instalaciones mientras estas se encuentran cerradas, por ejemplo, durante la noche.

Junto a los avances tecnológicos a través de los años, los sistemas de videovigilancia se han transformado hasta integrar las capacidades de recopilar, analizar, compartir y almacenar datos, además de transmitir en tiempo real lo que sucede en el sitio monitoreado.

Tanta es su efectividad, que se ha comprobado que la simple presencia de un dispositivo de videovigilancia logra desalentar en gran medida a ladrones y potenciales comisores de delitos en los lugares donde se instalan.

Por el contrario, para quienes hacen de delitos como el robo y los asaltos su modo de “ganarse la vida”, es fácil detectar aquellos lugares en los que no se cuenta con cámaras y sistemas de vigilancia en tiempo real, y por lo tanto, estos sitios se convierten en altamente vulnerables de ser atacados, pues los delincuentes se saben con la libertad de maniobrar sin dejar un registro visual de sus fechorías.

Es por esto que podemos decir que primero roban los negocios sin cámaras. Es importante aclarar que por sí solas, las cámaras de videovigilancia no evitan los robos; sin embargo, sí son excelentes ahuyentadoras de quienes tienen malas intenciones potencialmente dañinas para el negocio, otorgando a propietarios, gerentes y empleados mayor tranquilidad y seguridad para desenvolverse día a día.

De hecho, las cámaras de seguridad están tomando un papel cada vez más importante en el desarrollo de ciudades inteligentes, de la mano de la ingeniería y junto con el internet industrial de las cosas.

El aprendizaje profundo y la Inteligencia Artificial son cada vez más frecuentes, y las cámaras pueden recopilar datos con mayor precisión y hacer predicciones basadas en su software analítico integrado que desarrollan sus fabricantes. ¿Te imaginas un sistema de videovigilancia que, más allá de registrar pruebas de robos y conductas inapropiadas, pueda avisarte cuando detecta la existencia de altas probabilidades de que éstos ocurran, antes de que se desarrollen?

Aunque esto aún no es una realidad, con el crecimiento del reconocimiento facial, los drones y las cámaras corporales, se espera que pronto los sistemas de videovigilancia tengan fenomenales capacidades, por lo que en los próximos años será muy interesante ver la forma en la que se resuelven dilemas como los riesgos para la privacidad y uso de datos confidenciales que pasarán a través del sistema de vigilancia, así como el derecho de los particulares a resguardar sus negocios, mercancías y propiedades.
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